Llegue a las 12 con 30 del mediodia como suelo aquellos dias
Y lo encontre forcejeando con su manojo de llaves, buscando una salida.. intentando escapar de un mundo en el que sin saberlo ni sentirlo, habia arribado... yo me acercaba hacia el, y el de espaldas ya lo sabia.. y el insistia en abrirse paso con creciente tenacidad, hasta que lo cogi..
y lo aleje del espejo (...)
-ya esta la comida, le dije
-tengo sed.. respondio, mi abuelito.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada